Incombustible, alucinante y tan fuera de modas que no hay quien lo desbanque, quien lo desplace ni un milímetro de su trono. Falin -diminutivo familiar- tiene encandilada a la parroquia más chic y glamurosa del país. Una mirada al patio de butacas del Teatro Avenida (Gran Vía, 37), donde actúa con un éxito de esos que sólo él saborea, desentraña su secreto: forma parte de cada uno, de la memoria emocional. Su desinhibición, su aparente y alimentado divismo, su naturalidad y su indudable carisma, enganchan a niños y mayores.
- ¿Qué diferencia a un mito del resto de los mortales?
- No tengo la menor idea porque yo no soy un mito, así que no lo puedo saber.
- ¿Cuál de sus canciones identifica más con Madrid?
- No creo que tenga una canción que se identifique especialmente con Madrid, aunque sí poseo un estilo como muy español.
- ¿Un lugar para disfrutar de intimidad?
- Cualquiera en el que estén mi mujer, mis hijos y mis amigos. Cualquier sitio del sur.
- ¿Su estilo admite etiquetas?
- No creo. Mi forma de hacer en el escenario es tan personal que no resulta fácil de clasificar.
- ¿Una cena especial?
- De pescado y verdura.
- ¿Su edificio favorito?
- El Palacio de Linares. Lo encuentro una maravilla de sobriedad y de elegancia. Además, como soy de Linares, me tira la tierra.
- ¿Qué le transmite el público madrileño?
- Todo y a raudales. Son maravillosos conmigo. Vamos, que se pasan, pero la cosa no viene de ahora sino desde siempre.
- ¿Qué le dicen los taxistas cuando lo reconocen?
- Me siento muy avergonzado porque jamás me cobran. Y cuando yo les digo: «pero por favor, que es su trabajo», ellos me dicen: «si mi mujer y mi hija se enteran de que yo le he cobrado me matan». Los taxistas son seres excepcionales que se juegan la vida todos los días.
- ¿Dónde compra su ropa y sus zapatos?
- Me los hacen a medida las mismas personas desde que tenía 14 años.
- ¿Es usted fetichista?
- Rotundamente no.
- ¿Un comercio escondido?
- Mr. Fish en Carnaby Street (Londres), un camisero.
- ¿Dónde toma el mejor café?
- En mi casa, como en ningún sitio.
- ¿Qué música le gusta aparte de la suya?
- La buena música sinfónica y el flamenco.
- ¿Está de acuerdo con quienes dicen que Enrique Bunbury se parece a usted cuando era más joven?
- ¡¡¡Coño!!!
- ¿En qué calle de Madrid ha soñado actuar?
- En la Plaza Mayor.
- ¿Qué no haría nunca en medio de la Gran Vía?
- El gilipollas. Pero ni en la Gran Vía ni en ningún otro lado.
- Si empezara de nuevo, ¿qué no volvería a hacer?
- ¿Empezar de nuevo? Por Dio, por Dio, por Dio, ¡qué trabajo!
- ¿Qué le parece la moda de los clubes y los DJs?
- Muy bien, muchas gracias.
- ¿La cara más fea de la ciudad?
- Hay muchas caras feas en la ciudad, lo que pasa es que todos estamos ciegos y no las vemos.
- ¿Qué tiene o no tiene Madrid en comparación con otras ciudades?
- Madrid, como Sevilla, tiene un olor especial.
- ¿Una canción para enamorar?
- Cualquiera, si se dejan enamorar.
- La fama cuesta...
- La fama cuesta mucho; la popularidad, muy poco. Se puede ser popular por un quítame allá...