Fernando
Alonso Barahona
Como todos
los años, pero en esta ocasión con la magia del final del milenio,
Raphael se presenta en Madrid, con su concierto, sus músicos,
sus coros y, sobre todo, con su talento.
En el Teatro
Avenida de Madrid, desde el jueves 18 de noviembre hasta el domingo
26 de diciembre, Raphael desgranará ante el público su arte, sus
canciones, su interpretación peculiar de cada una de ellas, desde
las clásicas (Yo soy aquel, Ave María, Cuando tu no estas...)
hasta las más modernas (Desde el fondo de mi alma...) sin olvidar
los estrenos que formarán parte de su próximo disco, el número
77 de su carrera profesional.
Raphael cumple ya 38 años en los escenarios, todo un "record"
difícil de igualar, sobre todo en un país como España donde la
envidia y la maledicencia hacen muy complicada la permanencia
de un artista. Raphael continúa siendo fiel a sí mismo ("Yo sigo
siendo aquel", el mismo que encandilara a los "fans" de 1966, abriera
todos los caminos internacionales a todos los cantantes que tras
el han venido, incluido Julio Iglesias).
Pero Raphael tambien ha sabido evolucionar y hoy su estilo barroco
es más rico, más depurado que antes. Como él mismo gusta repetir:
"Aun estoy aprendiendo". El resultado es un espectáculo que no
tiene parangón en la música moderna, que no se parece a ningún
otro, que empieza y termina en el propio Raphael.
38
años cantando, 76 discos, centenares de canciones, innumerables
actuaciones en todas partes del mundo, desde Hispanoamérica a
Estados Unidos, pasando por Rusia, Japón, y desde luego toda Europa.
Entrevistas, recepciones, millones de discos vendidos, premios
por doquier, discos de oro, de uranio , películas (algunas notables
como "Cuando tu no estás", "Al ponerse el sol" o "El Golfo") ...Raphael
es una figura que ya ha inscrito su arte en la mejor historia
musical de este siglo que acaba . Ha gozado del reconocimiento
de muchos, tambien -es inevitable- de los ataques de otros. Raphael
siempre ha actuado según su conciencia y sus impulsos artísticos,
no se ha dedicado a la política (como tantos falsos "comprometidos"),
ha ofrecido lo mejor de sí mismo a todo aquel que ha querido escuchar,
y por tanto, es rabiosamente independiente. Esto molesta a algunos,
pero compensa a los aficionados autenticos con una lección de
autenticidad y de buen hacer que ha vencido las fronteras del
tiempo.
Raphael tampoco ha dado escandalos, su matrimonio con Natalia
Figueroa -excelente periodista- es modélico, y se ha dedicado
siempre a lo que más le ha gustado: cantar y actuar ("mi madre
me parió artista"). Los que le conocen afirman que es una bellísima
persona, los que conocen a fondo su obra saben de sobra su talento.
Raphael es un orgullo de la música española, desde 1961 hasta
el tercer milenio, hasta siempre tal vez....
Ahora Raphael
canta en Madrid, y ofrece una espléndida oportunidad para disfrutar
de su voz y su estilo. Las nuevas generaciones pueden conocer
en directo a un auténtico mito, que no ha necesitado cantar en
inglés, ni montar escándalos, ni utilizar la política, para triunfar.
Solo el arte, la voz y la música.
Como en 1966,
como en 1970, como en 1975, 1983 o 1997 (y así 38 años), Raphael
canta en Madrid. Todo un lujo, todo un espectáculo. ¿Cómo no ir
a comprobarlo?
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