Simón Villamizar
El
Universal '97
EL
CANTANTE ESPAÑOL reconocido en el mundo entero como 'el
niño de Linares' vendrá a nuestro país el 12 de febrero
para presentarse los dos días siguientes en el hotel Caracas
Hilton, donde dará a conocer los temas de su disco Marqués
de Santo Floro. Luego ofrecerá un concierto en la Casa
Portuguesa de Maracay, y cantará en Valencia y Maracaibo.
Caracas.- Digan lo que digan, él ha mantenido el equilibrio
durante casi cuarenta años de carrera, mientras que muchos
de sus compañeros de oficio se han resbalado irremediablemente
por el piso. Digan lo que digan, todos alguna vez en la
vida han tarareado sus canciones. Digan lo que digan,
él ha grabado poco menos de ochenta álbumes, muchos de
los cuales obtuvieron discos de oro, platino y bronce.
Y digan lo que digan, Raphael sigue llenando salas, teatros,
estadios y locales nocturnos cada vez que se presenta
en algún país.
A decir verdad, poco le importa a Raphael lo que digan
los demás. Ha dicho que no tiene tiempo para leer las
entrevistas que le hacen los periodistas. Ha dicho también
que está hastiado de repetir siempre las mismas historias.
Y ha dicho hasta el cansancio que no quiere escuchar nunca
más que le preguntan el por qué se viste de negro, cuál
de todas es su canción preferida y cuándo se va a retirar.
Su próxima visita a Caracas está programada para el día
12 de febrero, pues los dos días siguientes presentará
su nuevo disco Marqués de Santo Floro en el hotel Caracas
Hilton. Luego ofrecerá un concierto en la Casa Portuguesa
de Maracay, y más tarde se marchará a Valencia, Maracaibo
y Punto Fijo.
Y conversará nuevamente con los periodistas, sí, para
contarles otra vez cómo fueron sus inicios, cómo obtuvo
su primer premio y cómo llegó a convertirse en una leyenda
de la música romántica española.
Sin embargo, pocos saben que la primera vez que Raphael
salió a un escenario iba vestido de payaso. Era todavía
un chaval y su traje estalló a la vista de los padres
y representantes que asistieron a aquel acto escolar.
Aunque avergonzado, continuó su diálogo hasta el final.
Menos conocido tal vez es que la vocación por el canto
romántico le llegó a Raphael por la vía del teatro. La
segunda compañía del teatro español había instalado en
su barrio una carpa portátil y, un buen día, él se atrevió
a entrar allí. Seducido por la magia que se colaba por
las puertas de lona, tuvo la oportunidad de ver La vida
es sueño, de Calderón de La Barca. 'Quedé tan fascinado,
que me dije: voy a ser actor', comentaba en una de sus
tantas entrevistas.
Su primera audición la hizo frente al famoso bailarín
español Antonio, quien le dijo: 'Basta, puede retirarse'
sin que Raphael hubiera tenido la posibilidad de abrir
su boca para recitar el monólogo. No le quedó otra que
echarse a llorar desconsolado, pero se llevó una grata
sorpresa cuando a los días lo llamaron y le dijeron que
había sido seleccionado para el papel principal de la
obra. Pasaron muchísimos años antes de que Raphael se
le acercara a Antonio para preguntarle personalmente por
qué había actuado de aquella manera. 'No hacía falta.
Una persona que sale al escenario como tu saliste, puede
servir para cualquier cosa', le respondió.
Desde entonces le ha ido mejor. 'El éxito me llegó de
golpe y sentí miedo, porque pensaba que el fracaso podía
ser igual de inesperado. Pero aquí estoy. Mi secreto,
pues, es que nunca me creo más de lo que soy y que jamás
dejo pasar una oportunidad. La buena suerte esta ahí,
esperándome cada día. Y no la dejo pasar de largo ¡Siempre
salgo a matar!'.
Sus mil y tantas canciones pueden ser escuchadas hoy en
español, inglés, italiano, portugués, francés, alemán
e incluso japonés. Porque el romance de Rapahel ha llegado
a países como México, Australia, Estados Unidos, Francia,
Rusia y toda Latinoamérica. |